La piel es el órgano más grande, y el que cubre el resto de los órganos; por lo que es de vital importancia cuidarlo, aunque en ocasiones solemos descuidarlo; sin embargo, nunca es tarde para encargarnos de ella, para lucirla fresca y sana. En este caso debes seguir algunas rutinas de belleza que afecten de manera positiva su salud; a continuación te presentamos algunas. 

Dormir bien

Es la mejor manera de cuidar nuestra piel de rostro y el cuerpo. Ya que al dormir se revierten los daños causados por los radicales libres, se recarga energía se reparan los músculos y se crean nuevas células y tejidos; lo que influye en la apariencia de nuestras piel. 

Aplicarte faciales

Los tratamiento faciales no son un son lujo son una necesidad de nuestra piel. Ayudan a revitalizarla además que contribuye con nuestra relajación en línea general. Hay tratamientos faciales que te puedes aplicar con alguna cosmetóloga o dermatóloga; pero también hay otros que los puedes realizar en casa siguiendo las instrucciones del producto o de tu médico. Se recomienda la aplicación de mascarillas una o dos veces por semana dependiendo de tu tipo de piel y de lo indicado por tu dermatólogo

Usa protector solar

La piel está expuesta constantemente al sol; lo que desmejora su apariencia y causa algunas enfermedades graves como el cáncer de piel. Por esta razón lo ideal es que uses en el cuerpo cremas hidrantes con protector solar y que en el rostro te apliques protector solar de máxima protección. En el caso de la mujeres hay productos de maquillaje que traen protector solar; busca el que más se adapte a tu tipo de piel. 

Llevar una alimentación saludable

Recuerda el dicho “eres lo que comes” cuando nuestra alimentación no es óptima se nota mucho en la piel. Razón por la cual debemos tener una alimentación saludable, rica en vitaminas, minerales y antioxidantes.  Incluso se recomienda el uso de complementos alimenticios que refuercen los beneficios de una buena alimentación. 

Limpiar e hidratar la piel

Lo ideal es que nuestra piel este limpia y bien hidratada. Se recomienda limpiarla e hidratarla dos veces al día; en la mañana antes de salir de casa y en la noche antes dormir. Esto incluye una limpieza profunda de nuestro rostro sobre todo en el caso de las mujeres, lo aconsejable es retirar todo el maquillaje, aplicar algún tónico y un hidratante. Debes buscar productos que se adapten a tu tipo de piel. Considera además que hay algunas marcas que traen productos para el día y otros para noche cada uno con sus propios beneficios.